El ministro de Educación, Erick Sanjinés, descalificó la convocatoria al paro de 48 horas convocado por el Magisterio Urbano para los días 9 y 10 de noviembre, catalogando la medida de presión como una determinación eminentemente política.
La autoridad adelantó que se harán cumplir los mecanismos administrativos y legales vigentes, aplicando descuentos salariales a los profesores que no asistan a cumplir funciones en aula bajo el principio de día no trabajado, día no pagado.
Durante su pronunciamiento, Sanjinés enfatizó que una eventual paralización de labores perjudicaría el avance pedagógico de aproximadamente 2,2 millones de estudiantes de los ciclos inicial, primario y secundario en la recta final de la gestión.
El titular de la cartera educativa afirmó que el Gobierno nacional no cerró los canales de entendimiento y que se remitió una carta formal al sector a través del viceministro de Autonomías, Adrián Oliva, adjuntando la propuesta de anteproyecto de ley respectiva.
Sanjinés exhortó a las federaciones y bases del magisterio a priorizar el diálogo técnico e institucional para resolver cualquier desacuerdo sin comprometer el calendario escolar ni el derecho a la educación de la niñez.
Redacción Central/ABI







