El Estado boliviano dio inicio formal este miércoles, desde la ciudad de Trinidad, al Censo Agropecuario 2026, una operación estadística de alcance nacional que permitirá actualizar, luego de 13 años de espera, el panorama productivo del agro y sentar las bases para la planificación del desarrollo rural durante la próxima década.
El operativo de campo cuenta con una inversión de 39 millones de dólares financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con asistencia técnica de la FAO, y movilizará a más de 6.400 técnicos, jefes de brigada y encuestadores que recorrerán las 344 entidades territoriales autónomas del territorio boliviano.
El acto de inauguración oficial contó con la participación de las máximas autoridades ejecutivas del país, ministros de Estado, autoridades departamentales y el director del Instituto Nacional de Estadística (INE), Jorge Akamine. La recolección de datos fue catalogada como prioridad nacional mediante el Decreto Supremo N.º 5658.
Por primera vez en la historia censal del país, la recolección de datos se efectuará de forma 100% digital a través de dispositivos móviles de captura que reemplazan los tradicionales formularios de papel. La primera etapa comenzó de manera simultánea en Beni y Santa Cruz, para extenderse escalonadamente en las próximas semanas hacia Chuquisaca, Tarija, los valles y el occidente boliviano.
Las brigadas tienen el reto de empadronar a cerca de un millón de Unidades de Producción Agropecuaria (UPA) en un lapso de 45 días continuos de trabajo de campo. El INE proyecta procesar la información y entregar los resultados consolidados en un plazo de 14 meses, datos que orientarán las inversiones y créditos agrarios del país.







