Los maestros acataron de manera disciplinada la jornada de protesta nacional, recorriendo con pancartas y arengas las principales arterias de la capital en reclamo de estabilidad para el sector. La dirigencia sindical advirtió que las bases se mantienen en estado de emergencia permanente ante la falta de atención a su pliego petitorio.
Durante los discursos a través de altavoces, los representantes magisteriales rechazaron cualquier intento gubernamental de vulnerar las conquistas laborales o encaminar reformas que afecten la gratuidad del sistema escolar boliviano. Manifestaron que la lucha trasciende las demandas gremiales y busca salvaguardar el acceso universal a las aulas.
La movilización concentró piquetes y plantones de vigilia frente a las dependencias de la Estación Policial Integral (EPI) San Roque. En el lugar, los protestantes exigieron garantías para la libre manifestación ciudadana y ratificaron que continuarán con las medidas escalonadas en caso de no instalarse mesas de diálogo efectivas.
La jornada derivó en fricciones en esquinas céntricas cuando contingentes policiales con equipos antidisturbios intervinieron la marcha. Se suscitaron forcejeos, persecuciones y reclamos airados de maestras y transeúntes ante la reducción forzosa y retención de manifestantes en plena vía pública.
Redacción Central / Sur Noticias







