El comandante general de la Policía Boliviana, Adrián Javier Álvarez, dio a conocer una sustancial disminución en los índices de sicariato en el municipio de San Ignacio de Velasco, atribuyendo los resultados al despliegue del plan Fronteras Seguras.
De acuerdo con el balance estadístico, la localidad chiquitana registró un solo caso de asesinato por encargo desde la implementación del cerco de seguridad, en contraste con los 15 crímenes violentos reportados entre enero y septiembre de este año.
La máxima autoridad del orden destacó la puesta en marcha de la fase operativa denominada Fronteras Seguras 2.0, estrategia que articula patrullajes coordinados entre tropas policiales e instructores de las Fuerzas Armadas en puntos limítrofes.
El plan de interdicción involucra también a comités cívicos, juntas vecinales, federaciones de transporte y gremiales locales, consolidando una red de alerta temprana frente al ingreso irregular de bandas armadas transnacionales vinculadas al narcotráfico.
Pese a los avances, Álvarez admitió la necesidad de incorporar mayores contingentes de efectivos y optimizar la dotación logística de combustible y alimentación para sostener las operaciones de vigilancia continua en la frontera oriental.
Redacción Central/ABI







