El Ministerio Público encabezó en territorio tarijeño el denominado Operativo Turquesa. Las labores se desplegaron de manera simultánea en la capital chapaca y diversas provincias para prevenir delitos vinculados a redes de trata de personas.
El fiscal departamental, Aníbal Cabezas Flores, explicó que las acciones de control buscan precautelar a poblaciones en situación de vulnerabilidad. La intervención interinstitucional movilizó a un importante contingente de investigadores y uniformados.
Uno de los principales puntos de revisión se concentró en la parada de buses con salida hacia el norte del país. Allí se procedió a verificar la filiación de los viajeros y se controlaron permisos de viaje de menores de edad.
En los municipios fronterizos se realizaron inspecciones minuciosas en pasos limítrofes, hoteles y alojamientos céntricos. El barrido policial permitió cotejar identidades para localizar a ciudadanos que cuentan con declaratoria judicial de rebeldía.
La Fiscalía confirmó que sostendrá este tipo de inspecciones sorpresivas en las terminales y carreteras del departamento. La finalidad operativa consiste en frenar el traslado ilícito de personas y asegurar el cumplimiento de resoluciones judiciales.
Redacción Central/ABI







