La dirigencia del Magisterio Urbano de Chuquisaca radicalizó sus medidas de presión este miércoles al habilitar un piquete de huelga de hambre en sus ambientes gremiales de la calle Junín, sumando a las primeras cuatro maestras que asumen la extrema medida de protesta.
Los representantes del sector magisteril rechazaron las acusaciones de las autoridades departamentales sobre presuntas motivaciones político-partidarias, reivindicando la independencia sindical en defensa del financiamiento estatal de la educación fiscal y gratuita.
Las dirigentes que ingresaron al ayuno advirtieron que trasladar la carga administrativa del sistema escolar hacia las gobernaciones derivará en una privatización encubierta, considerando que los presupuestos subnacionales no cubren ni los servicios básicos de los institutos técnicos.
La medida extrema fue respaldada por las bases docentes movilizadas, quienes convocaron a los padres de familia a sumarse a la defensa de un sistema educativo sostenible y garantizado íntegramente por el nivel central del Estado.
El magisterio chuquisaqueño adelantó que masificará los piquetes y las marchas callejeras en tanto el Gobierno no aperture mesas de diálogo formales y descarte los proyectos de transferencia competencial.
Redacción Central






