Un potente sismo de magnitud 7,7 en la escala de Richter sacudió la provincia de Herrera en Panamá, provocando escenas de pánico, daños en infraestructuras y cortes en el suministro de energía eléctrica.
El Centro de Alertas del Pacífico emitió advertencias preliminares ante el riesgo de oleaje marítimo anómalo para las costas de Centroamérica y el litoral de Colombia y Ecuador.
El presidente panameño, José Raúl Mulino, encabezó los comités de socorro mientras cuadrillas de rescate evaluaban fisuras en vías terrestres y terminales aéreas.
La Cancillería de Bolivia expresó sus condolencias y habilitó canales consulares directos para coordinar eventual asistencia a residentes connacionales.







