La Intendencia Municipal de Sucre desplegó operativos de control e inspección técnica en diversas panaderías y puntos de venta de la capital, con el objetivo de fiscalizar el peso reglamentario y la calidad del pan de batalla.
Durante las intervenciones, los inspectores municipales verificaron balanzas y el gramaje de las unidades elaboradas, recordando al sector panificador que el precio oficial se mantiene congelado en 50 centavos y que no se tolerará ningún incremento arbitrario. Asimismo, se emitieron citaciones y actas de compromiso a aquellos establecimientos que incurrieron en irregularidades de higiene o bajo peso.
Las autoridades municipales anunciaron que estos controles sorpresivos continuarán durante los próximos días en los diferentes distritos de la ciudad, instando a la población a denunciar cualquier sobreprecio o alteración en el tamaño del producto.







